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Eva del Río / Directora general de Grupo Fundación San Cebrián

‘No se trata de hacer la vida fácil, sino de facilitar una vida elegida, que es realmente lo que tiene sentido’

Grupo Fundación San Cebrián, en Palencia, es una organización dedicada al cuidado y atención de las personas con DI de una edad avanzada y pionera en la defensa de la formación y educación de este colectivo. Su consecución es facilitarles un entorno de calidad en el que puedan desarrollar sus proyectos de vida en función de sus circunstancias, situando siempre a la persona en el centro de la atención

M.S. / EM 11-04-2022

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Pregunta.- Se habla del reto que supone el envejecimiento pero si en concreto nos referimos a las personas con discapacidad del desarrollo, el reto es todavía mayor. Desde su perspectiva profesional, ¿qué puntos básicos deben cumplirse para que estas personas puedan cumplir su proyecto de vida?
Respuesta.- Nuestro entorno define una mayor o menor calidad de vida, poder alcanzar nuestros objetivos y poder disfrutar de vidas con sentido viene marcado significativamente por nuestra realidad personal y por aquello que nos rodea. Tanto para las personas con discapacidad intelectual que envejecen como para todas y en cualquier momento vital, los factores más importantes son aquellos que proporcionan oportunidades, en concreto aquellas que generan acceso a apoyos sociales y sanitarios, pero en general todas aquellas oportunidades de las que disfruta cualquier ciudadano en su proceso de envejecimiento.

P.- ¿Cuáles son, entonces, esas barreas que impiden que en nuestra sociedad aun nos falte camino por recorrer para garantizar la inclusión plena de este colectivo?
R.- La primera barrera que nos encontramos es el entender las necesidades de apoyo como “aplicables” al colectivo en general, cuando en realidad son del individuo en particular. La sociedad tiene que empezar a hablar de derechos individuales, de ciudadanos y cuando este concepto se entienda estaremos todos de acuerdo en que no es el colectivo el que tiene que “incluirse” en la sociedad si no que en la sociedad estamos todos, con nuestros derechos y obligaciones independientemente del colectivo al que pertenezcamos, discapacidad, mujer, rural, mayor, etcétera.
Por otra parte, aunque afortunadamente hemos evolucionado, seguimos entendiendo que son los profesionales o las familias quienes deben tomar las decisiones y quienes “saben lo que más les conviene”, cuando en realidad cada persona conoce sus propios sueños, objetivos, gustos, expectativas y simplemente el entorno más cercano es el que debe facilitar que las personas pueda decidir, con todos los apoyos necesarios y de la forma más consciente posible.
No se trata de hacer la vida fácil, sino de facilitar una vida elegida que es realmente lo que tiene sentido.

P.- Estamos hablando de un grupo heterogéneo que presenta necesidades diversas pero, en líneas generales, ¿difieren mucho estas necesidades de las de otros colectivos que no tienen necesidades de apoyo a la hora de garantizar para ellos un envejecimiento óptimo?
R.- Si hablamos cuantitativamente podemos decir que las personas con discapacidad que envejecen necesitan más intensidad de apoyos pero las necesidades son las mismas que cualquier persona que envejece. Necesidades sanitarias por edad o enfermedad, necesidad de apoyo en el movimiento o desplazamiento, necesidades de afecto, de estimulación, de participación, etc son las mismas para cada persona así que en realidad no, no son diferentes a las de otros colectivos.

P.- Ellos, como otros mayores, también sufren el fenómeno de la soledad. ¿Al referirnos a las personas con discapacidad, estamos ante un problema todavía más preocupante?
R.- La soledad es muy preocupante en cualquier colectivo, pero es cierto que las personas con discapacidad, en general, suelen tener menos, en número,  relaciones familiares y/o sociales y a medida que envejecen van perdiendo esos vínculos básicos. Entendiendo la soledad como aquella no elegida y percibida seguimos hablando de falta de oportunidades de elección así que podemos encontrarnos con grandes residencias, con muchas personas y mucha soledad.

P.- ¿Qué mecanismos considera que pueden ser acertados para paliar estos elevados índices de soledad que se registran actualmente?
R.- Claramente generando entornos que faciliten esas vidas con sentido de las que hablamos. Entornos que generen posibilidades de participación social, redes de detección de necesidades, coordinación entre todos los agentes sociales, atención profesional que trabaje apoyando proyectos de vida elegida, etcétera.

P.- Las personas con discapacidad presentan un envejecimiento prematuro, cercano a los 45 años. ¿Considera que están las políticas sociales comprometidas y preparadas para la inclusión plena de este colectivo? ¿O sería recomendable incrementar los recursos para este fin?
R.- Evidentemente cualquier apuesta que pase por incrementar la financiación de los servicios sociales impacta positivamente en el desarrollo de acciones orientadas a la inclusión pero muchas veces no es una cuestión económica, sino de modelo de atención. Generar políticas sociales orientadas a garantizar el ejercicio de los derechos en igualdad de condiciones que el resto de los ciudadanos, muchas veces es, incluso, menos costoso puesto que se trata de dar respuesta integral a las personas y eso pasa por una coordinación necesaria de todas las estructuras tanto de las administraciones como de las entidades del sector, y por tanto, está directamente relacionado con la optimización de los recursos. Pero lo fundamental es que la atención integral, entendiendo a la persona desde una perspectiva holística genera una atención de mayor calidad

P.- En cuanto al ámbito laboral, por ejemplo: ¿qué sucede cuando un trabajador con discapacidad deja de trabajar? 
R.- Los trabajadores con discapacidad optan por la jubilación, en la mayoría de los casos, con las mismas condiciones que la población sin discapacidad y este es un aspecto a mejorar en el desarrollo de las políticas de empleo. El envejecimiento prematuro que pueden presentar muchos trabajadores con discapacidad afecta tanto a la productividad como a la calidad de vida laboral, necesitando de medidas de discriminación positiva para facilitar la salida de empleo en algunos casos y medidas de apoyo al envejecimiento saludable para todos
Desde la perspectiva social es necesario la flexibilización de las compatibilidades de los apoyos sociales con el empleo, permitiendo que tanto la inclusión laboral como la salida del empleo no penalice la situación socioeconómica de la persona con discapacidad.

P.- Desde Grupo Fundación San Cebrián señalan ‘Ellos diseñan su vida. Nosotros le damos el molde’ ¿En qué servicios han sido pioneros en la atención a las personas con discapacidad?
R.- A lo largo de sus más de 41 años de vida, Grupo Fundación San Cebrián ha sido una entidad valiente e innovadora, buscando siempre la manera de prestar apoyos de calidad a las personas y poniendo a disposición de la sociedad todo su bagaje profesional. 
En concreto esta entidad se encontró hace 20 años con un importante reto que consistía en dar respuesta a las personas que, en aquella época, alargaban su esperanza de vida y empezaban a envejecer, así que con ese carácter rompedor se situó en la punta de lanza de las entidades generando  apoyos y servicios especializados.
En aquellos momentos se buscaba la especialización y en los últimos tiempos se transforma en polivalencia y participación comunitaria. Esta organización trabaja en orientar sus apoyos hacía la atención integral a las personas sin etiquetas. Ahora la entidad se especializa en facilitar apoyos individuales e integrales a cada persona, independientemente de su momento vital o de su clasificación de colectivo y desde el firme convencimiento de que nuestro apoyo profesional se debe basar en facilitar que cada persona diseñe su proyecto de vida garantizando que éste sea elegido por la propia persona y tenga sentido para cada uno.


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