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La obesidad en los sénior exige una atención multifacética

La edición de diciembre de 2023 de Insights & Implications in Gerontology, aborda el sobrepeso como 'una enfermedad crónica'

Redacción EM 06-02-2024

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Según Insights & Implications in Gerontology: The Chronic Disease of Obesity (Perspectivas e implicaciones en gerontología: la enfermedad crónica de la obesidad), una nueva publicación de la Sociedad Gerontológica de América (GSA), el sobrepeso y la obesidad se reconocen ahora como enfermedades crónicas con causas fisiopatológicas específicas, con complicaciones si no se tratan y con tratamientos seguros y eficaces. 

Y para gran parte de personas mayores, el tratamiento del sobrepeso y la obesidad puede aumentar su esperanza de vida y su calidad, cuando están sanos. Las tasas de obesidad en mayores de 65 años casi se han duplicado, pasando del 22% en 1988 al 42% en 2020. La GSA pide que los profesionales sanitarios, los responsables políticos y los consumidores comprendan mejor que la obesidad es una enfermedad y que es necesario tratar a estas personas mediante planes de atención multidisciplinares. 

Uno de los supervisores de la publicación, John A. Batsis, de la Universidad de Carolina del Norte en Chapel Hill, destaca que la obesidad debe considerarse junto con la hipertensión, la diabetes, el colesterol alto y otras comorbilidades, “como una enfermedad crónica, no como un fracaso de la gestión del comportamiento entre los pacientes a lo largo de toda la vida. Se trata de biología. Todo el mundo es un individuo y con cada enfermedad crónica, es una base biológica de lo que desencadena la aparición de la enfermedad”.

Otra supervisora del documento, Kathryn Porter Starr, de la Facultad de Medicina de la Universidad de Duke, habló de la importancia de involucrar a diversos profesionales en el equipo de atención del mayor que aborden, además, los factores de riesgo sociales, ambientales y económicos que a menudo pasan desapercibidos. “Sabemos que nuestros adultos mayores experimentan más aislamiento social, con más del 50% de las personas de 60 años o más en ese riesgo. También sabemos que esto puede limitar la densidad de nutrientes y la cantidad de alimentos que se consumen. Así, podemos ver a alguien con obesidad que en realidad no está ingiriendo todos los nutrientes que necesita porque está comiendo solo y comidas precocinadas”, concluyó. 


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