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OPINIÓN
La atención sociosanitaria como alternativa
Por Pablo Cobo Gálvez, director de la Revista Actas de la Dependencia de la Fundación Caser
15-06-2012

La Fundación Caser para la Dependencia se constituye en marzo del 2009 con la finalidad de contribuir al desarrollo efectivo de la protección de las personas en situación de dependencia, convirtiendo sus actividades en un gran centro multidisciplinar de estudio, de reflexión y de concienciación social.
Sus objetivos corporativos son: promover los estudios científicos multidisciplinares sobre demografía del envejecimiento y enfermedades ligadas a la dependencia, impulsar la formación y cualificación de los cuidadores, y encontrar sistemas capaces de incrementar la eficiencia y la optimización del gasto social en las políticas públicas y privadas de ayuda a las personas con dependencia y a sus familiares.
La Revista Actas de la Dependencia es uno de los instrumentos que la Fundación ha desarrollado con el objetivo de abordar en profundidad, desde una perspectiva técnica y científica y por especialistas en la materia, todos aquellos temas de relevancia que afectan al sistema de la dependencia. En los contenidos de Actas se da prioridad a los asuntos de mayor actualidad, pero también aquellos que afectan de forma directa a la mejora de la atención y a la eficiencia del propio sistema. La atención sociosanitaria es sin duda, hoy, uno de ellos, que ocupa y preocupa a las administraciones, a los profesionales y a las entidades prestadoras de los servicios, precisamente por las razones antes apuntadas de eficiencia y de calidad asistencial.
El número 04, que se acaba de publicar, recoge tres referencias de enorme interés sobre esta materia: el artículo de cabecera, “La atención sociosanitaria: ¿realidad o proyecto?”, escrito por Julio Sánchez Fierro, exsubsecretario del Ministerio de Sanidad y experto en protección social; el resultado del evento anual Diálogos para la Dependencia, organizado por la Fundación con los directores generales de las distintas comunidades autónomas, dedicado a la coordinación sociosanitaria; y un análisis en el apartado “Documentos” del Libro Blanco de la Coordinación Sociosanitaria, publicado por el Imserso.
Aunque la Ley de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las Personas en Situación de Dependencia establece la necesidad de la coordinación de servicios sanitarios y sociales, ésta no ha avanzado de modo significativo. Sólo se han dado algunos pasos en el terreno de los conceptos y en algunas experiencias concretas a nivel autonómico.
La implantación de la atención y coordinación de la atención sociosanitaria requiere llevar a la realidad operativa esta concepción integrada de la atención, a través de un modelo centrado en el usuario y en la cobertura de sus necesidades, con el objetivo de que las personas puedan recibir servicios sanitarios y sociales, poniéndose de acuerdo los profesionales sin que éstas deban recurrir necesariamente a ambos sistemas.
Es indispensable el desarrollo reglamentario y la configuración de protocolos y equipos multidisciplinarios conjuntos, formación especializada, apoyo de las nuevas tecnologías y avanzar en la distribución competencial entre el Estado, las comunidades autónomas y las corporaciones locales.
Existe el compromiso de implantar el espacio sociosanitario con acuerdos adoptados por los consejos territoriales de Sanidad y de Servicios Sociales. Asimismo, la Ministra de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad ha manifestado la voluntad política del nuevo Gobierno de avanzar en la atención sociosanitaria.
La anunciada actualización sobre la cartera de servicios del Sistema Nacional de Salud contemplada en el Real Decreto Ley 16/2012 aprobado en estas últimas fechas deberá servir para regular la atención sociosanitaria dándole una configuración más definida y mejor articulada, garantizando en todo caso la igualdad de todos los ciudadanos en el acceso a esta prestación.
La atención sociosanitaria ofrece mejores condiciones de eficiencia y calidad, si ésta se presta en el ámbito de los servicios sociales, siempre y cuando se potencien los servicios sanitarios de sus centros y servicios.
Finalmente, es necesaria la planificación de necesidades de recursos humanos, los contenidos formativos y el régimen jurídico aplicable a los profesionales implicados en la atención sociosanitaria. Entre los profesionales que proceden del Sistema Nacional de Salud y los vinculados al mundo de los servicios sociales hay sensibles diferencias que obstaculizan la gestión y generan desmotivación y descontento.