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Un 64% de las personas con discapacidad admiten la importancia de las nuevas tecnologías en su trabajo

Redacción 12-07-2018

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El 15 de julio se celebra el Día Internacional de las Tecnologías Apropiadas, una fecha que invita a reflexionar y a analizar el impacto de las nuevas tecnologías en la mejora de nuestra calidad de vida. En este contexto, y por séptimo año consecutivo, la Fundación Adecco, con el apoyo de Keysight Technologies Spain, presenta el informe Tecnología y Discapacidad, un análisis que basa sus conclusiones en una encuesta realizada a 300 personas entre 18 y 60 años, todas con algún tipo de discapacidad.

Una conclusión clara se desprende de este análisis: las nuevas tecnologías se han convertido en aliadas imprescindibles para la mejora y normalización de la vida de las personas con discapacidad, así como en su acceso al empleo.

Durante los últimos años, se ha producido un importante avance en el empleo de personas con discapacidad, anotándose, en 2017, el mejor registro de toda la serie histórica, con 110.068 contratos. Según apunta el informe, son muchos los factores que hay detrás de este incremento: una legislación más eficiente, una mayor sensibilización empresarial o un cambio de mentalidad por parte de las propias personas con discapacidad, que van dejando atrás obsoletas creencias que asocian esta circunstancia con inactividad y dependencia, para formarse y acceder al mercado laboral.

Un 64% de las personas encuestadas –de las que tienen empleo– admite que las nuevas tecnologías han sido esenciales para desempeñar sus funciones en el puesto de trabajo.

Según Francisco Mesonero, director general de la Fundación Adecco, “las nuevas tecnologías han supuesto un antes y un después en el empleo de las personas con discapacidad, permitiendo que las empresas recuperemos el talento de muchas que, hasta el momento, permanecían excluidas del mercado laboral.  El desarrollo de la tecnología convencional (móviles, tablets, apps, etcétera), unido a la irrupción de diferentes adaptaciones tecnológicas (ratones y teclados virtuales, impresoras braille, entre otros muchos), nos equipara a todos y reduce una brecha que, hace unos años, parecía insoslayable”.

Además, Mesonero añade que “las nuevas tecnologías no solo influyen en el desempeño del puesto de trabajo, sino también en la búsqueda del mismo. Al posibilitar hacerlo de forma online, o hacer entrevistas por videoconferencia, muchas personas con discapacidad han tenido la oportunidad de demostrar su talento y optar a un empleo al que, hace algunas décadas, hubieran tenido muy difícil acceder”.

AL SERVICIO DE LA INCLUSIÓN
Durante los últimos años han proliferado las herramientas tecnológicas destinadas a facilitar la vida de las personas con más dificultades, reduciendo las barreras y equiparando sus capacidades a las de la población general. Según Elena Buitrago, empleada de la Fundación Adecco con una tetraplejia, "en mi puesto de trabajo utilizo pequeñas adaptaciones para llevar a cabo mis tareas. Como una tablet no tiene capacidad ni sistema suficiente para muchos programas de edición, lo complemento con un ordenador de sobremesa y con un programa llamado VNC Viewer. Esto hace que pueda duplicar la pantalla del ordenador al iPad y usarlo tanto de ratón como de teclado táctil. Es decir, controlo el ordenador y sus programas desde el iPad”

Además, Buitrago señala que “al no mover las manos ni sentirlas, el sistema que mejor me funciona es el táctil, en el que con un ligero toque selecciono el botón que quiero. Gracias al iPad, tengo acceso a programas informáticos y a Internet. Esto me ha abierto muchísimas puertas, como por ejemplo estudiar una carrera universitaria o presentar mi candidatura e empleos”. 

CALIDAD DE VIDA Y DEPENDENCIA
Pero además de permitir el acceso al empleo, las nuevas tecnologías son aliadas indiscutibles en la mejora de la calidad de vida global de las personas con discapacidad. Así, siete de cada diez encuestados declara que, en términos generales, la tecnología ha mejorado su calidad de vida.

La dependencia es, según el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, "un estado de carácter permanente en que se encuentran las personas que, por razones derivadas de la edad, de la enfermedad o de la discapacidad, y ligadas a la falta o a la pérdida de autonomía física, mental, intelectual o sensorial, precisan de la atención". Según el informe, la tecnología está resultando ser una gran aliada en la reducción de estas situaciones de dependencia, impactando, además, en la salud de las personas con discapacidad, al combatir las dificultades que presentan en su vida diaria: prótesis, ejercitadores electrónicos y otros instrumentos de rehabilitación, han sido contribuciones decisivas de la tecnología a la discapacidad en los últimos años, llegando a desbancar, incluso, a la Medicina.

Así, según Buitrago, “la tecnología está ganando la carrera a la Medicina en la mejora de la vida de las personas con discapacidad”. Como ejemplos de esta dependencia, del total de encuestados, cuatro de cada diez necesita ayuda para tareas básicas como ducharse, asearse, vestirse o preparar la comida. Además, un 38% necesita apoyos para comer; un 36% para salir de su vivienda y un 33% para coger el transporte público. Por último, un 25% no puede acceder a establecimientos sin ayuda y un 17% necesita apoyos para comunicarse con los demás.
 
DIMENSIÓN SOCIAL Y ACCESIBILIDAD UNIVERSAL
Es destacable como casi siete de cada diez encuestados (69%) opina que esta dependencia podría reducirse a través de dos variables: accesibilidad y desarrollo tecnológico que facilite el desenvolvimiento de las personas con discapacidad.

Abordar con determinación dos grandes retos podría ser la solución a numerosas situaciones de dependencia, al incrementar la autonomía de las personas con discapacidad. El infome habla de "dar a la tecnología una dimensión más social". Si bien en los últimos años se ha avanzado de forma espectacular en tecnologías inclusivas, según el estudio, el ámbito de la discapacidad sigue siendo un gran desconocido para el sector tecnológico. El reto es dar a la tecnología una dimensión más social, aprovechando el expertise y know how de las empresas tecnológicas. Según Mesonero, "desde la Fundación Adecco ya hemos apoyado algunas iniciativas como el proyecto Talentum o los Hackatones sociales, con Telefónica y Ericsson, para la creación de herramientas creativas y sostenibles que reviertan en una sociedad más igualitaria e inclusiva”.

Además, añade Mesonero, "si logramos implementar soluciones tecnológicas que permitan desempeñar su trabajo a las personas con discapacidad, no sólo les beneficiaremos a ellas, sino que nuestra empresa se hará más diversa y competitiva, al poder atraer a un mayor número de profesionales. La apuesta por la tecnología se convierte, por tanto, en una fuente de captación de talento”.

En cuanto a la accesibilidad universal, si bien las app y herramientas tecnológicas pueden diseñarse de forma específica para determinadas discapacidades, existen unas pautas de 'Diseño Universal', marcadas por la Unión Europea (UE), para que los productos y servicios puedan ser usados por la mayoría de las personas. “Si se apuesta por la accesibilidad desde el diseño y planteamiento de cualquier herramienta de nueva creación, no será necesario adaptarla a posteriori, porque ya será usable por todos desde el principio”, asegura Mesonero.


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