Teléfono: 986 438 020 Última actualización:  14:15:48Lunes, 16 de Julio de 2018
Atrás

Los casos de demencia se cuadruplicarán en las próximas tres décadas en Latinoamérica

La prevalencia mundial de demencia en mayores de 60 años es de 5,2%, mientras que en esta parte del continente llega a 6,5%. Chile, Argentina y Costa Rica son los únicos países que cuentan con un plan nacional de demencia

Redaccion EM 12-07-2018

COMPARTIR
Los casos de demencia en el mundo –con el Alzheimer en primer lugar– afectarán a 115 millones de personas de aquí a mediados del siglo XXI, mientras que en América Latina el número de afectados se incrementará en cuatro veces. 

Factores como el envejecimiento de la población, la prevalencia de enfermedades cardiovasculares, una mala nutrición, el consumo de cigarrillos, el estrés y el sedentarismo serán algunos de los culpables de un pronóstico que, pese a todo, aún puede revertirse.
Así lo enfatiza un grupo de investigadores chilenos, quienes se enfocaron en identificar factores de riesgo locales y medidas preventivas para reducir su impacto en la población latinoamericana. Sobre todo, considerando que las cifras ya la desfavorecen: mientras la prevalencia mundial de demencia en mayores de 60 años es de 5,2%, en esta parte del continente llega a 6,5%.
“En estos países hay un aumento de la expectativa de vida y del número de personas de mayor edad, y es conocido que el principal factor de riesgo de las demencias es la edad”, explicó la neuróloga chilena Andrea Slachevsky, subdirectora del Centro de Gerociencia, Salud Mental y Metabolismo (Gero).


Slachevsky es una de las investigadoras que integran un grupo de neurocientíficos de Argentina, Brasil, Colombia y Perú, además de Australia y Escocia, que participaron en un estudio sobre demencias en América Latina, publicado en la revista Neurology. El trabajo fue liderado por el científico Agustín Ibáñez, director del Instituto de Neurociencia Cognitiva y Traslacional de Argentina, e investigador de la U. Adolfo Ibáñez.
 A mayor edad, se suman otros factores de riesgo que hacen más vulnerables a los latinoamericanos, como “la persistencia de enfermedades infecciosas, las enfermedades cardiovasculares, la diabetes. En similar medida, el alcoholismo, el consumo de cigarrillos, la dieta inadecuada, el estrés, las condiciones socioeconómicas desfavorables y el bajo nivel de actividad física”, explicó Ibáñez.

TRATAMIENTO
Otro factor relevante en la región son los bajos niveles educativos y el analfabetismo.
“Una de las cosas que protege de tener una enfermedad neurodegenerativa es un buen nivel educacional. A igual daño, una personas con más años de estudio va a estar en mejores condiciones”, explicó Homero Gac, presidente de la Sociedad de Geriatría y Gerontología de Chile.
 

Se estima que, en el país, unas 200 mil personas sufren algún tipo de demencia, y para 2050 la cifra se triplicará, lo que equivaldrá al 3% de la población. En tanto, las muertes atribuidas a demencias aumentaron en 526% en las últimas dos décadas.
 

Chile, Argentina y Costa Rica son los únicos países que cuentan con un plan nacional de demencia. Pese a ello, aún es necesario implementar mejoras, dice Slachevsky, ya que en Chile solo está implementado en tres regiones. Eso hace que, como en el resto de Latinoamérica, haya demoras en el diagnóstico y en el acceso al tratamiento.
“Chile posee solo las condiciones mínimas de abordaje de la enfermedad y no cuenta con financiamiento suficiente", agregó Ibáñez. 

La estabilidad de los programas de salud a largo plazo en la región depende de la situación económica y política, siempre frágil”.
 Además de haber diferencias en la atención a nivel público y privado, también falta capacitación del personal. “En Chile solo el 50% de las escuelas de medicina tiene cursos de Geriatría, por ejemplo; hay un déficit en la capacidad de reconocer una demencia en el adulto mayor”, advirtió Gac.
 

Junto con el diagnóstico del problema, los expertos identificaron una serie de medidas que se pueden adoptar para prevenir o reducir el impacto de estas patologías, como el control de la hipertensión, mayor actividad física, mejoras en educación y nutrición.
“Resulta ineludible anticiparnos, desarrollando estrategias locales y regionales para abordar el desafío que nos impone la demencia”, dice Ibáñez. Para ello, ya comenzaron un trabajo a nivel regional  que incluya, por ejemplo, promover vías de colaboración para el estudio de las demencias en la población latinoamericana.


Tlfno: 986 438 020 | contacto | aviso legal