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Uno de cada tres mayores ayuda económicamente a sus hijos
Redacción EM 15-06-2012

El apoyo de la gente grande constituye un pilar de contención imprescindible para paliar el impacto social de la crisis sobre su entorno familiar. Según el tercer estudio del Observatorio de Vulnerabilidad de la Cruz Roja catalana, una de cada tres personas mayores usuarias de la institución han ayudado por primera vez algún familiar durante los últimos dos años.
Bajo el título “L’impacte de la crisi en les persones grans”, el presidente de la Creu Roja de Catalunya, Josep Marqués, presentó ayer este estudio en la Casa del Mar de Barcelona durante la III Conferencia Técnica de Crisis de la Creu Roja. Para su elaboración, el Observatorio de Vulnerabilidad ha encuestado a 674 personas mayores de 65 años usuarias de los servicios de la entidad entre mediados de marzo y finales de abril.
Las personas encuestadas corresponden a todos los proyectos y servicios de la Creu Roja dirigidos a las personas mayores (que el año pasado atendieron a un total de 45.031 usuarios) y 164 de ellas son usuarias de proyectos de lucha contra la pobreza, como los kits de apoyo social o el Programa de Alimentos. Las mujeres viudas de entre 70 y 80 años representan el perfil mayoritario de los encuestados, el 60% de las cuales viven acompañadas y el 40% solas.
Una de las principales conclusiones del estudio es que se están invirtiendo los flujos de solidaridad intergeneracional propios del Estado de Bienestar, según los cuales las generaciones más jóvenes contribuyen al bienestar de los mayores financiando el sistema de pensiones. De los datos recabados por el Observatorio de Vulnerabilidad se deduce que ahora son cada vez más las personas mayores las que apoyan a las generaciones más jóvenes. Así, del total de participantes en la encuesta, un 20% prestan ayuda económica a sus hijos, un 10% les proporcionan ayuda alimentaria y un 6,5% han acogido a algún familiar en casa. Por esta razón, el estudio de la Creu Roja remarca que cualquier medida o política pública en lo referente a las personas mayores también puede tener repercusiones sobre el resto de la red familiar y social.
Menor capacidad de ahorro
El apoyo que han debido prestar a sus hijos y familiares y, sobre todo, el encarecimiento de los precios, explican que haya disminuido la capacidad para ahorrar de siete de cada diez mayores. Por ello, el 57% de las personas encuestadas dicen estar muy o bastante afectadas por el contexto económico actual, aun cuando, a diferencia de la población de otras franjas de edad, el 65,7% reside en una vivienda de su propiedad y el 90% cuenta con una pensión que le proporciona una fuente de ingresos fija. En este sentido, el tramo que va de los 550 a los 900 euros de ingresos mensuales concentra el mayor grupo de encuestados y representa el 36% del total.
Las personas mayores con un perfil más vulnerable son las usuarias de los proyectos de lucha contra la pobreza (Grupo de Pobreza), entre las cuales el 90% recurre a la Creu Roja para recibir ayuda alimentaria. Aún así, desde la institución aseguran que el impacto de la crisis económica se está extendiendo cada vez más entre los usuarios de todos los programas de personas mayores y atención a la dependencia de la Creu Roja, un 11% de los cuales ha solicitado ayuda alimentaria o básica durante el año 2011.
El impacto de la crisis económica tiene consecuencias sobre la alimentación, puesto que, aun cuando un 78,2% del total de personas encuestadas sigue una alimentación variada, el 19% no puede comprar con regularidad ni pescado ni carne. Además, en el caso del Grupo de Pobreza, la mitad no puede comprar habitualmente fruta, verdura o lácteos.
Asimismo, las medidas de ahorro adoptadas por las personas mayores también las han privado de productos o servicios fundamentales para su calidad de vida. Un 30% no puede ir al dentista o a revisarse la vista, porcentajes que se elevan por encima del 50% entre los beneficiarios de los proyectos de lucha contra la pobreza.
Otro fenómeno frecuente, según este estudio, es la "pobreza energética". Del conjunto de personas encuestadas, un 25% no pueden mantener su hogar a una temperatura adecuada (un 54,3% en el Grupo de Pobreza). En estas circunstancias, la mayoría de personas encuestadas, hasta el 80%, tampoco pueden permitirse ningún gasto en ocio y tiempo libre.
Un 13% ha dejado de recibir ayudas
Pese a las dificultades que están atravesando las personas mayores, un 13% ha dejado de recibir alguna ayuda durante los últimos dos años. No obstante, el 44% del colectivo sigue contando con la ayuda de sus hijos, o bien de los servicios sociales. Un 50% recibe apoyo económico, el 20% ha ido a vivir a casa de algún familiar y la misma proporción recibe ayuda de la Administración pública.
Con respecto a sus perspectivas de futuro, siete de cada diez senior están angustiados sobre cuál será su situación y la de sus familiares y consideran que esta crisis es peor que las que han vivido anteriormente. Las personas mayores perciben que, a consecuencia de la ruptura del progreso social y el deterioro del Estado de Bienestar, sus hijos y nietos vivirán peor que ellos.