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El ‘voto mayor’: decisivo en las próximas elecciones generales del 28A

Uno de cada tres votantes tiene más de 60 años y eso convierte al colectivo senior en un grupo con mucho peso en los comicios de finales de este mes. Analizamos su relevancia y las propuestas con las que los partidos quieren seducirlos

Horacio R. Maseda 12-04-2019

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Serán decisivas. Las personas mayores conforman uno de los colectivos con más peso en las inminentes elecciones generales del 28 de abril. Las cifras no mienten: más de 11,5 millones de mayores de 60 años están llamados a las urnas, un 33,2% del total de votantes residentes en España. Es decir, uno de cada tres votantes supera los 60.

Un aspecto que destaca el consultor social Fernando Fantova es que “la segmentación del electorado por edad es relevante en nuestra sociedad y, por ello, es probable que los partidos la utilicen, máxime cuando, según parece, las técnicas modernas del marketing permiten llegar a segmentos cada vez más pequeños y focalizados de la población”. Sin embargo, Fantova también apunta que “es conveniente segmentar de otras maneras y apelar lo más posible al bien común de toda la sociedad”.

Ante esta perspectiva, en la que los números parecen corroborar la importancia del colectivo senior, el periodista y escritor Antón Losada cree que su voto “decidirá buena parte del resultado electoral”. Losada incide en que no solo se trata de un grupo muy amplio de la población, sino que “con independencia de a quién voten, es un colectivo que siempre acude a las urnas. Se habla de los jóvenes en campaña, pero el día de las elecciones van a votar mucho más los mayores”.

No se aleja mucho de esta visión el analista, profesor de ciencias políticas en la Universidad Carlos III de Madrid y editor de Politikon, Pablo Simón, que opina que “es un voto que no solo es numéricamente importante, también se trata de un grupo que participa mucho en los comicios, de ahí que sea impensable que un partido que aspire a tener representación no mire a este colectivo”. 

Al analista le parecen relevantes y decisivos algunos datos como que “los mayores de 65 años son el doble en el censo que los menores de 35, por lo que se trata de un colectivo estratégico en cualquier elección”. Además, Simón dice que hay que tener en cuenta que “una parte importante de ellos viven en circunscripciones de la España interior, justamente las más decisivas para la batalla electoral y las mayorías que se puedan conformar”. 

TEMÁTICAS ASOCIADAS AL VOTANTE MAYOR
Viendo la relevancia de este rango de edad en las próximas elecciones, ¿de qué manera se están dirigiendo los partidos mayoritarios al votante mayor? “Aunque suele afirmarse que las personas mayores prestan más atención a la oferta del PP y del PSOE, los datos nos indican que estos partidos no están enfatizando cuestiones como las pensiones o las políticas de bienestar sobre otras como la educación o el empleo”, asegura Losada. Para el periodista, los senior tampoco parecen ser el público objetivo de los nuevos partidos –en los que estarían Ciudadanos y Unidos Podemos–, ya que “no han elaborado de manera sistemática propuestas dirigidas a los grupos sociales de más edad. Sus prioridades son la mediana edad y los más jóvenes”. 

Precisamente, en cuanto a la irrupción de nuevos partidos como VOX, que no tienen representación política todavía, pero que parecen destacar en las encuestas previas a las elecciones, el periodista asegura que “VOX no tiene propuestas ni políticas. Tampoco las necesita”, y añade que el partido con Santiago Abascal al frente “apela a los sentimientos, no a la razón: al miedo, a la nostalgia del pasado y es lo que venden”.

A la hora de estimar si los discursos políticos están teniendo en cuenta a los mayores, los expertos no se ponen de acuerdo. Mientras que Fantova responde positivamente a esta cuestión, aunque remarca que no han sabido adaptarlo al nuevo perfil del mayor, Losada cree que los partidos “tienden a confiar en la fidelidad del voto. Están convencidos de que es un voto cautivo que no exige ni mucho esfuerzo, ni mucha dedicación”. Además, y pese a que los senior cada día son un grupo más formado, activo y reivindicativo, según el periodista, la mayoría de los partidos “se siguen dirigiendo a una caricatura del mayor, como si todos fueran como los abuelos y abuelas de las películas de Paco Martínez Soria”.

El tema estrella que los partidos atribuyen a los mayores sigue siendo todo lo relacionado con las pensiones. Simón opina que los jubilados suelen ser la diana habitual y “las pensiones son, sin duda, un elemento importante que los partidos han tratado bastante en fechas previas a la convocatoria. Su subida, o no, de acuerdo con el IPC ha marcado gran parte del final de la legislatura y, justamente, el acuerdo del Pacto de Toledo ha descarrilado porque todos los partidos están en modo electoral”. 

En ese sentido, el analista  asegura que “los partidos sofistican sus discursos introduciendo también la variable de los cuidados, la salud o el ocio”. De esta manera, concluye, “aunque las principales movilizaciones de los mayores han tenido relación con las pensiones, progresivamente estos componentes han ido ganando importancia en los programas electorales”. 

Algo parecido determina Fantova, ya que señala que “posiblemente, lo que más tienen en mente cuando piensan en los mayores es el sistema de pensiones y, quizá, también la sanidad”. En ocasiones, enfatiza el consultor social, “da la impresión de que se tenga una imagen un tanto estereotipada y simplista del colectivo”.

PROPUESTAS PARA UNAS PENSIONES DIGNAS
Si acudimos a los programas electorales o, en su defecto, a las declaraciones de los principales candidatos durante la campaña, se puede comprobar que la mayoría de medidas que aluden a las personas mayores están relacionadas con el citado sistema de pensiones, la Ley de Dependencia –y por extensión, todo lo que guarda relación con el Sistema Nacional de Salud–, la accesibilidad y la despoblación del medio rural

En cuanto a las pensiones, y teniendo en cuenta a los partidos con mayor representación parlamentaria (PP, PSOE, Unidos Podemos y Ciudadanos), los socialistas, liderados por Pedro Sánchez, pretenden eliminar el actual Índice de Revalorización, una medida que también apoyan desde Unidos Podemos. El programa socialista apunta que “las pensiones se actualizarán anualmente con el IPC real, aumentando en mayor medida las pensiones mínimas y no contributivas”. Además, desde el PSOE aseguran que establecerán “una senda de cinco años para superar y eliminar el déficit del sistema de Seguridad Social”.

Desde Unidos Podemos inciden en que garantizarán la sostenibilidad del sistema de pensiones “con la introducción progresiva de la financiación por vía impositiva tanto para las pensiones de muerte y supervivencia (viudedad, orfandad y favor de familiares), que se pagan actualmente con cargo a la Seguridad Social, como para el incremento del gasto derivado del aumento en la esperanza de vida de las nuevas cohortes de pensionistas que se incorporan al sistema en el caso de las pensiones contributivas”.

En el PP, Pablo Casado anunció que si gobierna pretende “blindar el ahorro de los españoles pensando en su jubilación con tres medidas transformadoras: extender los beneficios fiscales de los que hoy gozan los planes y fondos de pensiones a cualquier activo en el que cada uno decida ahorrar para su jubilación; garantizar la libertad de elección de los ahorradores a la hora de decidir dónde ahorrar en cada momento; y eximir del pago de impuestos a esas cantidades ahorradas en el momento en el que son rescatadas para la jubilación”.

En el último argumentario sobre pensiones que han publicado, los populares abogan por la creación de empleo como pilar clave para conseguir la sostenibilidad del sistema. “Su garantía depende muy especialmente de que sepamos transitar hacia el objetivo primordial de 20 millones de personas trabajando en 2020”, explican en el documento. Además, desde el PP observan el Fondo de Reserva como “el mejor instrumento para hacer frente a los desfases entre ingresos y gastos producidos por la destrucción de empleo”.

Por su parte, desde Ciudadanos –en su último programa publicado hasta la fecha– hablan de la ‘mochila austríaca’, “un nuevo seguro contra el despido, con el cual el trabajador irá acumulando dinero en una cuenta durante toda su carrera profesional. En caso de despido o jubilación, el trabajador podrá cobrar esa cantidad acumulada”. El partido que lidera Albert Rivera propone reformar el sistema de pensiones para asegurar su sostenibilidad y para una mayor transparencia y flexibilidad en el marco del Pacto de Toledo, pero apenas ha aportado medidas concretas en este sentido. En campaña, sin embargo, Rivera ha declarado que la solución para las pensiones también pasa por aumentar la natalidad: “Si no crece, no podremos pagar las pensiones” y asegura que desde Ciudadanos se considerará familia numerosa a las que tengan dos hijos. Además, desde la formación naranja apuestan por asegurar “la libertad de los trabajadores para decidir a qué edad jubilarse y acceder a una pensión de jubilación en función de lo que haya cotizado a lo largo de toda la vida laboral”.

Antón Losada resume la situación en que “la derecha prefiere un sistema de capitalización, donde cada uno perciba lo que haya pagado, y la izquierda, al menos una parte, aún defiende que los sistemas de pensiones deben basarse en el sistema de reparto y funcionar como herramientas de redistribución de la riqueza”. 

Por su parte, Fernando Fantova cree que “en la izquierda predomina la preocupación por la igualdad y en la derecha se atiende más a la herencia o al mérito individual”. En todo caso, el consultor social argumenta que “posiblemente, todos los partidos tienen algo en común, que es que tienen miedo al coste electoral de decir lo que realmente piensan sobre el futuro de las pensiones”.

POLÍTICAS SOCIOSANITARIAS
En el programa electoral  ‘110 compromisos con la España que quieres’, el PSOE describe sus principales propuestas en materia sociosanitaria y, en relación a la Ley de Dependencia, prometen incorporar la teleasistencia avanzada y la figura del asistente personal al catálogo de prestaciones del SAAD.

Sin abandonar los cuidados, desde el PSOE aseguran (aunque sin concretar las medidas) que “promoverán la formación, la mayor profesionalización y unas condiciones de trabajo dignas de los cuidadores de mayores”. Además, se comprometen a diseñar “políticas públicas que favorezcan el envejecimiento activo de la población, con el fin de mejorar la calidad de vida, la salud, la participación y la seguridad de las personas mayores”, incidiendo en que se prestará una “especial atención al problema de la soledad de estos mayores”.

Los socialistas tienen, además, la intención de “aprobar una ley para regular la eutanasia y la muerte digna, defendiendo el derecho a elegir con libertad hasta el último minuto de nuestra vida, y el derecho a recibir la mejor atención médica en su tramo más difícil”.

Por último, el partido de Sánchez desarrollará la Estrategia Nacional frente al Reto Demográfico con las principales actuaciones para combatir la despoblación y el envejecimiento.

En este sentido, desde Unidos Podemos abogan por garantizar la aplicación de la actual Ley de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, “para revertir la tendencia al despoblamiento y abandono del medio rural”. 

Por otro lado, y en cuanto a la dependencia, proponen un plan de choque, “derogando el Real Decreto 20/2012 que ha recortado los derechos efectivos y la financiación de la Administración General del Estado a las comunidades autónomas”, y reponiendo “el nivel acordado y el 13% del nivel mínimo de financiación”. Unidos Podemos se compromete a eliminar el ‘limbo de la dependencia’ “que afecta a más de 433.000 personas y exigir el cumplimiento de los seis meses en el procedimiento completo de la ley”.

Además, la intención del partido de Iglesias es que la Ley de Dependencia siga el modelo danés, “en el que se integrarán las reivindicaciones del Movimiento Feminista y del Movimiento de Vida Independiente, y en el que se reconocerá la labor que desempeñan, tanto el tercer sector, como los profesionales de los servicios sociales de la Administración”.

La web del Partido Popular habilitada para las elecciones todavía no presenta un programa –en las consultas de este periódico a fecha 2 de abril–  en el que se especifique sus medidas sociales. Sin embargo, en febrero de este año, el Grupo Parlamentario Popular propuso, en el Congreso, la puesta en marcha del ‘Programa Nacional de Alivio Familiar’, “para paliar las distintas situaciones que en ocasiones padecen los familiares que se encargan de los cuidados de personas en situación de dependencia, con independencia de cuál sea su edad”. Se trata de una Proposición No de Ley cuyo programa pretende “vincular la concesión de asistencia con la renta familiar y el grado de dependencia, priorizando la atención de las familiar más vulnerables”. Además, el documento habla de “impulsar un tratamiento fiscal beneficioso para los familiares que asuman los costes de la atención a la dependencia”.

En otro orden, el PP lanzó 100 propuestas contra la despoblación, que llevará a la Comisión Especial sobre la Evolución Demográfica de la Cámara Alta para abordar el reto demográfico y la despoblación en España. Así, se propone una serie de medidas para afrontar el envejecimiento como “abordar la cronicidad en el sistema nacional de salud y aprobar con urgencia un plan nacional de Alzheimer y otras demencias, así como reforzar la atención a la dependencia”.

En Ciudadanos, una de las medidas más destacadas es su reforma de la Ley de Enjuiciamiento Civil para que no se puedan embargar las prestaciones sociales, entre ellas,  las de servicios sociales y el sistema de dependencia.

Siguiendo con las reformas, la formación naranja pretende modificar la Ley General de Sanidad y la Ley de Dependencia, con el objetivo de “crear un espacio sociosanitario basado en la persona que precisa de apoyos sociales y sanitarios a través de itinerarios individualizados”. Ciudadanos defiende que se llegue a un pacto de Estado por la dependencia, en el que se asegure “una mayor integración de servicios sociales, financiación estable y suficiente, revisión de los baremos para acceso a nuevos dependientes y la agilización de los procedimientos de valoración”.

Por otro lado, el partido de Rivera tiene la intención de mejorar la atención domiciliaria a pacientes crónicos o dependientes, “con la prevención como eje central del sistema sanitario”. Según la corporación, “desarrollaremos la Ley General de Salud Pública impulsando la prevención a través de la Atención Primaria y la educación para la salud como herramientas de ahorro a medio y largo plazo y ampliaremos el catálogo de pruebas diagnósticas accesibles a los profesionales y medios diagnósticos propios”.

Finalmente, otra medida que destaca en Ciudadanos es el desarrollo de un Plan Integral de Promoción Deportiva para optimizar la práctica de deporte en todos los estratos de la población, incidiendo en los grupos más vulnerables (colectivos en riesgo de exclusión social, deporte femenino, adaptado o mayores). 

¿Cómo se repartirá el ‘voto mayor’? Su influencia será palpable en los resultados finales.

TRES PARTIDOS QUE QUIEREN REPRESENTAR A LOS MAYORES
En el último año se han creado hasta siete partidos políticos que tienen la intención de representar los intereses de las personas mayores. De todos ellos, hay tres formaciones que presentan su candidatura en las próximas elecciones generales del 28A: Partido Demócrata Social de Jubilados Europeos (PDSJE)jubilados por el Futuro. Dignidad y Democracia (Jufudi) y Tercera Edad en Acción (3e en acción).

El PDSJE, formación   creada el 22 de noviembre del año pasado, acude a las urnas en coalición con Unidad de Centro, con Orlando Porras como candidato al Congreso de los Diputados por Ciudad Real y a la Presidencia de la Junta de Castilla-La Mancha. El grupo, en un vídeo difundido en redes sociales, aboga por “la bajada de impuestos, la eliminación del IRPF en todas las pensiones y la creación de empleo”.

Por su parte, Jufudi consiguió los avales suficientes para presentar su candidatura al Congreso por Granada. Según se explica en su blog, se trata de una formación creada por “un grupo de amigos y compañeros de trabajo” en profesiones como la banca o la medicina, que quiere “aportar la  experiencia y los conocimientos al bien publico”. Su número uno es José Pérez García y entre sus propuestas estarían disminuir una hora, de media, la jornada laboral, con lo que, dicen, conseguirían “empleo para todos”. Según apuntan desde Jufudi, “los jubilados nos estamos manifestando en las calles para conseguir unas migajas que no resuelven nada a nadie: un aumento de diez euros mensuales es un insulto a los millones de pensionistas que viven con una precariedad impropia de un Estado social y de derecho”.

Por último, 3e en acción, partido fundado en 2018, presenta su candidatura en Alicante con Francisco Lorenzo Quiles como número uno en su lista. 

Este partido define varios de sus ejes fundamentales como “su vocación de servicio, la dignificación de los jubilados o la preocupación por la ruptura social”. Desde 3e en acción aseguran que se niegan a “ser instrumento al servicio de otras formaciones políticas” y creen que “la mejora y garantía del futuro de las pensiones solo pueden conseguirse accediendo al Parlamento”.

Además de estas tres formaciones, en los últimos 12 meses han surgido multitud de nuevas siglas que, sin embargo, no concurrirán en las próximas elecciones generales. Entre ellas, podemos encontrar el Partido de la Tercera Juventud, Plus Ultra Pensiones Dignas (Pupes), el Partido de Jubilados y Pensionistas de España (PJPE) y Jubilados Decisivos (JJDD). La mayoría insisten en no tener ideología alguna detrás y se centran en mejorar la situación de los pensionistas, jubilados y prejubilados de España.





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